miércoles, 24 de febrero de 2010

Bahía Blanca - Buenos Aires / Buenos Aires - Bahía Blanca

Hace 15 años que mi corazón se rindió absolutamente a los pies de la Reina del Plata pero aún me sigo adaptando a los cambios desde mi Bahía natal.

Empezando por el uso de los términos y sus diferentes aplicaciones. 

El Portero de edificio por decreto gremial aquí es el de ENCARGADO. La lejía no existe, solo es Lavandina. 
¿Las bolas de fraile? Olvídenlo, aquí son unas recatadas berlinesas y las carasucias tal como las pedíamos en la panadería El Crisol acá ascendieron a la categoría de Tortitas negras. 
Cintex o celoplint?...... mmmh, noooo!, es cinta scotch. Los colectivos dejaron de ser para mi LA 514 o LA 512, es más hasta suena muy mal decir "Má siii, yo me tomo LA 60". Tampoco son micros, ya que esos solo son los de larga distancia. 
El patio es una parte embaldosada, la parte con tierra es jardín o parque. O sea que mi mamá en el Ba. Noroeste bahiense posee patio y parque a juzgar por la clasificación porteña. Acarrear a un montón de pibes del colegio a la casa o visceversa es "hacer pool". Las piezas se dicen cuartos o dormitorios,  y nada de dormir siesta con pijama y ni resistirse a usar paraguas (parece ser costumbre arraigada en el interior del pais). 

En fin... la lista podrá ser ampliada con el tiempo pero esto de tener aunque sea el dedo gordo del pie aún en mi ciudad de origen, me permite seguir siendo quien soy.

2 comentarios:

  1. los cambios son dificiles, pero nos hacen crecer. aguante Andrea

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  2. Gracias, Viviana!!! No me cabe ninguna duda. Te diría que los cambios son necesarios, nada de andar por la vida haciendo la plancha

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